Entrevista a Eleodoro Sanhueza, autor de «Los ojos de la verdad»

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Los últimos días no han sido fáciles para Eleodoro Sanhueza, profesor y escritor, autor de “Los ojos de la verdad”, su tercera novela policial basadas en hechos reales y la primera lanzada bajo el sello de editorial Planeta. En ella el autor explora los oscuros caminos que llevaron a la agresión de una mujer en horas de la madrugada en la ciudad de Coyhaique, hecho de violencia que conmocionó no solo a esta austral región sino que a todo el país, tranformando el caso en bandera de lucha contra la violencia hacia la mujer por parte de organizaciones y el propio gobierno de turno.

Puedes ver la entrevista acá.

Basado en el caso de Nábila Rifo, en los “Los ojos de la verdad, todos ven pero nadie se atreve a mirar de verdad … Una víctima, un sospechoso, un macabro crimen en el sur de Chile”, todos elementos que son parte de la trama argumentativa de la nueva novela de Eleodoro Sanhueza.

Desde el momento en que la obra fue dada a conocer por editorial Planeta causo polémica y opiniones a favor y en contra del autor, muchas de ellas sin incluso haber leído el libro, lo mismo que ha sucedido en Coyahique, en donde ni siquiera se sabe la fecha en que se podrá encontrar en las librerias locales.

Conversamos con Eleodoro Sanhueza sobre esto y el proceso de creación de, la que quizás hasta ahora, ha sido su novela más polémica y comentada.

¿Cómo han sido estos últimos días para ti, como persona y escritor, debido a los diversos comentarios, en su mayoría negativos, a tu nueva novela?

Días complejos, pesados, angustiantes, dolorosos sobre todo porque se ha hablado sin el sustento del libro.

Por qué piensas que esta nueva novela, la que incluso aún no se lanza en Coyhaique, haya causado este revuelo.

Principalmente porque los medios de comunicación una vez más han desinformado, han armado una polémica en base a un suceso real que ellos mismos manosearon hasta el cansancio mientras estuvo en la actualidad noticiosa. Muchas cosas de las que yo me alimento para escribir este libro las dijeron ellos, las escribieron periodistas, las analizaron los panelistas en matinales por semanas completas. Creo que todo esto tiene que ver con lo que salió en los medios inmediatamente después de conocer que se había publicado el libro y eso es acción de personas específicas.

¿Qué te parecen los dichos de Nabila, donde señala que ella no está de acuerdo con la forma en la que se cuenta la historia?

No sé si ella haya tenido acceso al libro, no lo creo. Como también he señalado en varias entrevistas, efectivamente tuve un contacto telefónico con ella cuando el libro se encontraba aún en proceso de escritura y no se manifestó en contra de su publicación. Señaló que a ella también le gustaría escribir su historia, yo le ofrecí mi ayuda, pero por diversas circunstancias eso no se concretó, y su decisión es profundamente respetable.

Trataste de contactar a Nábila para conversar sobre sobre esto y si fue así, que respuesta te dio.

La contacté y le conté que estaba escribiendo este libro. Me dijo que ella quería escribir también su historia y que necesitaba que la apoyaran. Me ofrecí para ello, aceptó en primera instancia, pero después no tuve más contacto. No insistí en aquello y seguí trabajando en la historia.

Te parece correcto cuestionar el trabajo, no solo tuyo sino de cualquiera con las capacidades, de novelar sobre un hecho real. ¿Te paso algo similar con tus dos novelas anteriores, también basadas en hechos reales sucedidos en la región de Aysén?

Me parece que las personas tienen derecho a opinar, pero con argumentos. Por lo tanto, creo correcto que se cuestione una historia después de haber sido leída. En este caso las personas han reaccionado a un hecho de distorsión de la realidad, han reaccionado a la farándula, a la morbosidad de los medios de comunicación. Desde que publicamos el año 2013 Almas en el Río, las cosas han cambiado, en su momento fui también criticado por abordar esos casos, pero hoy los familiares agradecen ese trabajo porque ya nunca nadie olvidará lo que pasó con sus hijos.

Los Ojos de la Verdad

Cómo fue el proceso creativo e investigativo para esta novela.

Yo primero armé un texto que envié al fondo del libro para postular a las becas de creación literaria. Me gané ese premio. Seguí trabajando en la investigación. Postulamos al fondo regional 2% cultura, también obtuvimos recursos. Seguí en la Lectura de prensa, escucha de testimonios en el juicio, investigación en terreno con algunos amigos que andaban también en busca de antecedentes, recorrimos calles y muchos lugares, nos imaginamos situaciones que más tarde sirvieron para la ficción; entrevisté a personas. Me dijeron muchas cosas, que había un karateka que sabía algo, que había un hombre que había visto todo, que otro había arrancado para Argentina, que una mujer tenía antecedentes de abusos sexuales. Finalmente vino la sentencia del juicio, eso fue lo último. Con todo aquello armé la historia, me di cuenta de que gran parte de lo que me habían dicho era una real fantasía. Iba a publicar el libro por mis propios medios, pero el manuscrito fue leído por dos editores de Planeta y ahí se dio la posibilidad de publicar.

Cuando uno lee “Los ojos de la verdad” y ha seguido el caso, se puede dar cuenta que la novela más parece un relato literario de los hechos, más que una ficción basada en el caso de Nabila. ¿Compartes esa opinión?

La comparto sí, por supuesto, tiene de ambas, los sucesos que tienen que ver netamente con la realidad tienen un tratamiento de relato literario, pero también está la ficción con estos dos personajes que se sumergen en un Coyhaique desconocido para ir encontrando pistas que a ratos los pierden y los confunden, así como al lector. Yo creo que dejando de lado todo morbo y toda influencia negativa que se ha instalado en estos días, y si tenemos a un lector con las ganas de sumergirse en una historia policial, Noir, nos encontramos con un relato que nos engancha de principio a fin. Pero lo cierto es que ya se ha hecho un daño, al libro, y a mi, como autor. Situación triste pero que espero la lectura objetiva ayude a salir de allí.

En tu novela uno se encuentra con un Coyhaique en particular y la región de Aysén en general, como un lugar oscuro, sombrío, dónde pueden pasar las cosas más extrañas y nadie “se extraña”…casi como un “Twin Peaks” chileno. ¿Esto es solo un recurso literario o algo de verdad hay en eso?

Es una exageración de la realidad, es un recurso literario para crear un espacio físico donde tenga cabida la historia que se va a contar y que se haga verosímil para el lector. Pero también algo de eso hay, la oscuridad de Coyhaique es propicia para elucubrar una historia siniestra. En los bares nocturnos uno se encuentra con personajes, no personas, personajes que retratan fielmente a un pasado existente en la región de Aysén. Pero también se hace bastante hincapié en la ruralidad, esa combinación campo-ciudad que es tan importante aquí, eso nos va generando un territorio mágico casi.

Un hecho interesante en esta novela, es que en dos oportunidades haces una autoreferencia a tus dos novelas anteriores, ¿A qué se debe esto? Incluso en la página 170, el personaje de Pequeño (quizás tu Alter Ego en esta novela) se cuestiona si escribir o no sobre los hechos que está investigando. Esto te paso a ti. Te cuestionaste en algún punto si comenzar o parar de escribir “Los ojos de la verdad”?

La autorreferencia a los libros anteriores se hace de una manera consciente, la idea es vincular ambas historias, porque por un momento la gente comentó innumerables veces que esto tenía que ver con lo mismo que había ocurrido hace años atrás. Pero aquella autorreferencia es un juego que quiere alivianar el peso dramático de la historia que se está narrando y es un recurso conocido en el cine y en la literatura. En relación a Benjamín Pequeño y su cuestionamiento acerca de escribir sobre lo que está investigando, precisamente eran los sentimientos que me afloraban mientras estaba en la construcción de la historia. Sí me lo cuestioné, pero también es un sentimiento propio del personaje, porque en ese momento Pequeño se siente realmente perdido y además está un poco enamorado, por lo tanto, el hecho de no saber qué hacer con la investigación que lleva a cuestas, es parte de su sensibilidad y su poca maldad, lo que naturalmente aflora. Que también es parte de lo que yo sentía.

Durante la lectura, se ve un pequeño atisbo de comenzar a crear un universo literario propio, como R. Bolaño y tantos otros, al conectar pasajes o hechos de tus novelas anteriores. ¿Hay algo de eso? O solo fluyó.

No lo he pensado tan seriamente, pero me gusta, creo que el universo literario de cada autor es fundamental para una evolución artística y en este caso literaria. Digamos que fluyó, como dije anteriormente se me ocurrió hacerlo porque me permitía quitarle densidad a la historia, pero también le agregaba elementos de una historia pasada, en ese sentido cumplía con dos objetivos. Pero si lo pienso tranquilamente, me gusta como propuesta escritural. Cuando uno crea, muchas imágenes pasan por la cabeza, muchas. Algunas sirven, otras no.

“Los ojos de la verdad”, al igual que “Almas en el río” y “Sombras en la lluvia”, ficciona historias sensibles para varias familias de la región. La primera relata la brutal agresión a Nabila Rifo y las otras las misteriosas muertes de jóvenes en Aysén. ¿Has sentido temor o has recibido amenazas por escribir sobre estas historias?

Más que temor he sentido angustia, desamparo, me he sentido una mala persona, me han hecho creer aquello. En esta oportunidad han primado los comentarios negativos hacia mí, como persona y escritor, y eso lo he encontrado bastante injusto. Nunca nadie me ha amenazado, sé que hay gente que no me quiere, pero eso es natural, es parte de este trabajo, y sobre todo teniendo en cuenta las temáticas en que yo baso mis historias.

Tus trabajos anteriores fueron editados bajo el sello de Ñire Negro, editorial regional. ¿Por qué no lo hiciste esta vez?

Se desligaron de ese trabajo los chiquillos.

Esta novela no solo alude al caso de Nabila, sino que hace una fuerte crítica a un sistema judicial o policial o a una sociedad que normaliza por ejemplo, la violencia intrafamiliar y el consumo de alcohol. ¿Cuál es tu opinión con respecto a esto?

Qué les dirías a las personas que dicen que con esto estás lucrando con el dolor ajeno.

No veo cuál sería la forma de lucrar con el dolor ajeno. Es una opinión básica que no se pone en el rol del escritor. No es el primer libro que se inspira en sucesos reales para escribir una historia de ficción. La vida es cruel y retratarla es parte del rol de las personas que trabajan con el arte y la cultura, no podemos quedarnos ajenos a todo lo malo que sucede a nuestro alrededor y tenemos la posibilidad de darle una vuelta, de buscar una nueva verdad. Yo escribí esta historia porque encontraba que tenía elementos para una buena historia policial. El dolor ajeno lo provoca el Estado y hace caso omiso de aquello. Todo esto está retratado en el libro.

¿Estás pensando ya en alguna otra novela con estas mismas temáticas, son estas historias reales ficcionadas, novelas policiales, las que leeremos de ahora en adelante de tu autoría?

Eso espero, tengo una historia que ya escribo desde hace un tiempo y que espero terminar en los próximos meses. Indudablemente, todo esto que ha pasado me ha sacado de esa concentración, pero poco a poco iré retomando y trazando los lineamientos de mi nuevo detective.

¿Con respecto al libro Los ojos de la verdad, en qué ciudades realizarás lanzamientos?

No hay certeza con respecto a eso.

La novela ya se puede encontrar en algunas librerias de la ciudad de Coyhaique.

Los ojos de la verdad

Eleodoro Sanhueza

Editorial: Editorial Planeta

Temática: Novela contemporánea

Colección: Fuera de colección

Número de páginas: 296

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About Author

José Miguel Albornoz A.

Periodista y Melómano. Mejor lector que escritor. @cotealbornoz

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